Fotografiando la costa

Para cualquier fotógrafo, la costa es un punto de atracción y para mí, que vivo en Galicia, no podia ser menos.
Aunque mas  deteriorada e impracticable (por el urbanismo y ciertas actividades empresariales, principalmente en el sur de la comunidad) de lo que mucha gente de fuera imagina, la costa gallega esta llena de rincones mágicos, que merecen se fotografiados hasta la saciedad.
La costa nos ofrece multitud de opciones compositivas, montones de circunstancias climatológicas diferentes, mucha variedad de paisajes (a veces apenas sin tener que desplazarnos) y unos atardeceres (aquí en el oeste) espectaculares.
Una vez se tiene cierta destreza fotográfica es relativamente fácil obtener imágenes resultonas, aunque poco originales, y aunque yo caigo en esto continuamente, ya que no dejan de ser estampas preciosas, el verdadero desafio, es obtener fotos que sean un poco diferentes.

La neblina al atardecer, ayudó a crear un ambiente diferente.

¿Y como se crean imágenes diferentes de un tipo de motivo ya muy explotado?. Bueno, no es fácil y debemos tener en cuenta que para el común de los mortales, entre los que yo me encuentro, la genialidad nos queda un poco lejos. Sin embargo, si nos exprimimos un poco la sesera, podemos lograr cosas un poco diferentes y a la vez atractivas, porque hacer algo diferente es interesante en el mundo de la fotografía, pero solo si además es interesante. Todos hemos visto alguna vez fotos estrambóticas (aunque en esto siempre hay subjetividad y siempre debemos ser respetuosos), que solo le comunican algo a su propio creador.
Vayamos pues por partes. En la fotografía de costa es fácil distinguir ciertos elementos que pueden hacer nuestras fotos destacables, o almenos un poco mas resultonas.

  • La composición: Intentemos darle un poco de vueltas al asunto, busquemos perspectivas originales y que además aporten algo.
  • El momento: No es lo mismo el atardecer, que el amanecer, que el medio dia, ni tampoco la marea alta o baja o la época del año. Debemos estudiar el tema y siempre que podamos visitar la localización que nos interese en diferentes momentos, para conocer sus posibilidades.
  • Las circuntancias: en este caso que nos ocupa, basicamente la climatologia. Un cielo “potente”, la ubicación de las nubes con su influencia en la luz, la presencia de fenomenos como la niebla, un mar embravecido o calmado… todo esto cambia el resultado final de nuestras imagenes.
Illote Falcoeiro, Ribeira, un interesante motivo fotográfico.

Como es fácil deducir, estos tres elementos básicos pueden dar lugar a multitud de posibilidades diferentes, está en nuestras manos (también es cuestión de suerte, obviamente) saber aprovecharlos, así que debemos no solo buscar la localización, sino estrujarnos el cerebro respecto a posibles composiciones, conocer la localización en diferentes momentos del día y con diferentes mareas y buscar además los momentos donde se den circunstancias especiales para poder aprovecharlas en nuestro favor. Y es que, no todo van a ser bellos atardeceres de verano…

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