Esos momentos mágicos…

La fotografía de naturaleza nos permite vivir momentos mágicos, generalmente como espectador y, con un poco de suerte y habilidad, como “registrador” de los mismos, pero sucede a veces que no solo observas ese momento, hay ocasiones en las que también formas parte de el, no voluntariamente ni por afán de intervenir, sinó simplemente porque se dan una serie de circunstancias que llevan a ello.

Braña, el garañón que mas he fotografiado.

Desde que empece a fotografiar caballos salvajes hace unos años, no he tenido mas que satisfacciones personales, he aprendido mucho y he visto mucho. Mas allá de que siempre me han gustado los animales en general, sobre todo vistos en su entorno natural, nunca había pensado que en el futuro iba a pasar tanto tiempo entre caballos, ni que iba a sentir lo que siento hacía ellos ahora, ni menos aún, que iba a dedicar tanto tiempo a fotografiarlos.

Inevitablemente en estos años, he dedicado especial atención a algunos grupos en concreto y sobre todo a uno, al del garañón “Braña”. No es fácil decir porque me he centrado en este grupo familiar, supongo que al principio fue casualidad y luego me acostumbré a ellos y ellos a mí. Y de ahí el título de esta entrada, pues con el me refiero, a los momentos mágicos vividos con Braña y su familia.

Si bien estos caballos están acostumbrados a ver alguna gente, lo cierto es que son bastante reacios a que se le acerquen demasiado y es por ello que siempre soy bastante cuidadoso, se trata de una cuestión de ética, ya que quiero fotografiarlos, pero quiero que sigan desarrollando su vida lo mas tranquilamente. Con el tiempo, uno aprende como acercarse, como actuar cuando se esta cerca y también sucede que con el tiempo, ellos llegan a conocerte y te reconocen perfectamente, llegados a este punto las cosas se vuelven mas fáciles, ya que aceptan tu presencia con tranquilidad y naturalidad (aunque siempre hay que seguir ciertas rutinas para no sobresaltarlos) y siguen “haciendo sus cosas”. Gracias a esto he vivido momentos verdaderamente mágicos como acompañarlos mientras atardece y se van a sus zonas de resguardo, estar con ellos en plena nevada mientras cavan en la nieve buscando alimento o verlos desperezarse tras una dura noche de invierno.

Ojala pueda seguir disfrutando mucho tiempo de momentos mágicos, a poder ser con Braña y su mirada.

Un comentario sobre “Esos momentos mágicos…

  • el 12th noviembre 2017 a las 8:19 pm
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    Gracias por compartir estos preciosos momentos y por hacernos conscientes de lo importante que es la Naturaleza para el ser humano.

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