Encontrando la Inspiración

Si en la entrada anterior, allá por Febrero, hablaba de buscar la inspiración, hoy me gustaria hablar de que sucede cuando, despues de investigar, planear, de buscar nuevas locaciones y hacer alguna que otra salida de prueba, por fin nuestra cabeza se centra y, después de todo este proceso (que almenos en mi caso debo pasar), llega ese momento en el que empiezan a salir las cosas y nuestro “yo fotografo” da un salto evolutivo.

Cuando ese momento llega, hay que aprovecharlo, explotar esa localizaciones que hemos encontrado, buscar tiempo debajo de las piedras para poder estar alli “cuando hay que estar”, ser disciplinado usando ese precioso tiempo, pero sobre todo hay que disfrutar, ya que es asi como mejores resultado obtendremos.

Personalmente siempre he funcionado así, a rachas (en parte porque mis circunstancias vitales hacen que sea así), lo cual es un tanto frustrante, pero con los años he aprendido a aprovechar los momentos de estancamiento para leer, ver los trabajos de otros, buscar ideas… y al final, eso es lo que me va llevando a la siguiente fase de evolución, empiezo a pensar en localizaciones, en ideas, empiezo a ilusionarme y finalmente comienzo a intentar canalizarlo para lograr resultados. He aprendido que hay que ser paciente, no martirizarse cuando uno, por las circuntancias x (escasez de tiempo, climatologia inadecuada etc. etc. etc.) no acaba de tener la aportunidad de “lanzarse a por ello”. Lo que hay que hacer es seguir planeando, seguir dandole vueltas, seguir con nuestra “mente fotográfica” trabajando sin cesar, para que cuando ese momento, en el que podemos dedicarle tiempo a ese objetivo final, que es hacer fotos, por fin llegue, seamos capaces de dar lo mejor de nosotros.

Cuando ese momento de ebullición pase, puede que nos quedemos “choff”, pero probablemente seremos mejores fotógrafos… y en nada, estaremos ya investigando, planeando…

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